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No son las grasas, es la actividad física

Deportes. Publicado el 29-05-2013

Aumentar la actividad física diaria es más eficaz para combatir el sobrepeso que modificar los hábitos alimenticios - Cinco horas de ejercicio a la semana servirán para frenar esos kilos de más.

Actualmente, el aumento de peso en la población no se debe a que ésta se atiborre de comida basura o a una mayor presencia de dietas hipercalóricas. La principal razón de que nos estemos convirtiendo en una sociedad obesa es el abuso del sedentarismo y la poca actividad física que hacemos en nuestro día a día. Según un estudio, realizado recientemente en 15 países europeos, España es uno de los países donde menos actividad física se practica. La solución, pues, no está sólo en la dieta.

Dice el refrán que somos lo que comemos, pero también somos lo que hacemos. Si no hacemos ningún tipo de actividad física a lo largo del día nos convertiremos en personas con un gran almacén de calorías en nuestro interior. Para gastarlas es preciso movernos de forma activa y voluntaria.

El balance energético para una persona concreta viene determinado por un equilibrio entre las calorías aportadas, a lo largo del día, por el consumo de alimentos y las calorías consumidas por la actividad física y el metabolismo basal -durmiendo, por ejemplo-. Por tanto, determinamos que el gasto energético debe ser igual al aporte energético, o dicho de otra forma, si no queremos engordar debemos gastar lo mismo que comemos.

Para establecer si esta relación se cumple a lo largo del tiempo, existe un indicador fácil de medir: la constancia del peso corporal. Un desequilibrio en el balance energético ocasiona variaciones en el peso corporal. Si el gasto supera al aporte, se pierde peso; si el aporte supera al gasto, se gana peso. Es decir, si queremos adelgazar es preciso realizar más actividad física.

Ahora bien, si entendemos que toda actividad física supone un gasto extra de energía, también debemos tener claro que no todo el ejercicio físico es eficiente para reducir esa de grasa corporal que nos sobra. Para lograr esto, será preciso realizar un plan en el que incluyamos diversas actividades, donde ejercitemos la mayor parte de los músculos del cuerpo y, sobre todo, que contenga ejercicios rítmicos continuados que mantengan a nuestro corazón a un ritmo de entre 140 y 150 pulsaciones por minuto. En la siguiente tabla se muestra un sencillo ejemplo con el que podremos prevenir la obesidad y ponernos en forma con tan solo una hora al día:

LUNES
1 hora caminando rápido o intercalando tramos de carrera con tramos de marcha...
MARTES
1 hora jugando al pádel, tenis, fútbol sala...
MIÉRCOLES
Movimiento activo en la vida diaria.
JUEVES
1 hora pedaleando (bicicleta estática o cicloturismo), patinando...
VIERNES
1 hora de spinning, aeróbic, fitness, aquaeróbic...
SÁBADO
Movimiento activo en la vida diaria.
DOMINGO
1 hora bailando, nadando, remando, esquiando...

Los movimientos o actividades diarias activas se basan en buscar situaciones que te obliguen a moverte. Estos son algunos de nuestros consejos: evita las escaleras mecánicas y los ascensores; aparca un poco lejos de donde vayas; no uses mandos a distancia, levántate y muévete siempre que puedas; si tienes un trabajo sedentario, procura moverte y hacer estiramientos de vez en cuando; ofrécete a fregar los platos después de comer o sé tú quien sirva la comida cuando te reúnas con la familia. Con estos sencillos consejos no nos estaremos preparando para unas olimpiadas pero, sin duda, ayudarán a mantenernos activos y a evitar los síntomas del sedentarismo y la obesidad.

TU PLAN DE ACCIÓN: ¡COME BIEN Y MUÉVETE!

Tener sobrepeso supone tener una peor calidad de vida y una figura menos atractiva. Nos aproximamos a los meses de verano y como cada año, nos empezamos angustiar con esos kilos de más que hemos cogido anteriormente en invierno. El objetivo que nos marcamos a corto plazo es adelgazar. En todo el invierno no hemos prestado atención a nuestro cuerpo, pero ahora nos volvemos locos por modelar nuestro cuerpo y lucir figura.

Un movimiento que comienza, como todos los años, cuando aparece el sol y que tiene como principal protagonista a la mujer, aunque cada vez son más los hombres que se incorporan a lo que coloquialmente se conoce como la “operación bikini”. Pero no olvidemos que adelgazar requiere tiempo y lo que se pierde de forma lenta no suele recuperarse. Los expertos no recomiendan adelgazar más de un kilo por semana. En verano, queremos adelgazar rápido, “de cualquier forma”.

Por ello, piensa que la mejor forma de perder lo que nos sobra es llevar una dieta sana y equilibrada y sobre todo hacer mucho deporte. En verano esto es más fácil, puesto que los alimentos son menos calóricos (más frescos, como la sandía) y la población tiene más tiempo de ocio (dedicado en este caso para realizar actividad física).

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